Aduanas ... esos grandes desconfiados
Tachas
(Leer lo siguiente entonando la gran canción de los Hombres G “Sufre mamón”)
Estoy solo en Pivetal ….
Todos mis compañeros están en el pub …
Ella se fue a hacer sus cosas …
Y yo me quedo aquí currando …
Mira por donde las cosas que te hace hacer el agobio. Llevo unas semanas de lo más ajetreado, con un montón de trabajo y se me empieza a ir la pelota. Ya no se en qué proyecto trabajo porqué cada dos minutos me interrumpen para hacer otra cosa. Me lo puedo tomar por el lado positivo y pensar que soy de ayuda para la gente ya que soluciono problemas, pero al final cansa un poco.
¡Basta ya de trabajo! Recordando a los Hombres G … de pequeño yo los odiaba. Era el grupo favorito de mi hermana y no paraba de escucharlos cada dos por tres. Entre éstos y siete novias para siete hermanos, no se que era peor. Me sabía las canciones de memoria. Pero al cabo de unos años, los escuché de nuevo y me hizo mucha gracia! Ahora los escuchas en cualquier discoteca y te partes de risa con el típico cachondeo asociado a estas viejas glorias del pop español. De todas maneras, aunque sea bueno escucharlos, no más de tres minutos, que si no empiezo a ver visiones de mi hermana atándome a una silla y haciéndome escuchar miles de canciones … aaaaarrrrrrggghhh
Ayer vi el partido del Barça. No jugaron mal, pero me hicieron sufrir. Mira que lo pensaba … No juguéis por arriba que no pescáis ni una, no os precipitéis que tenéis más calidad. Pero nada, el final de la primera parte fue desastroso. Suerte que Rijkaart supo ponerlos en fila y sacar las castañas del fuego. Por cierto, no se si tuvisteis la misma impresión, pero este Messi es muy bueno. Ya veremos cómo evoluciona. Por otro lado, lo que si que me hizo reír fue el partido del madrit. Menuda cara de tontos que se les quedó. Mola que les caiga un rapapolvo como el del martes. A ver si caen más y no hará falta que vea series de humor, sólo tendré que poner los partidos del madrit.
Esta noche juego yo a fútbol. Estoy en muy baja forma porqué hago poco deporte. Tendría que hacer algo porque no me siento bien, pero después de las horas interminables de trabajo no me apetece un pelo. A ver si saco algo de fuerza de voluntad y lo hago. Es curioso, pero cuando haces deporte te sientes muy bien y lo único que haces es machacarte por un tubo. Acabas deshecho, sudado y magullado, pero satisfecho. Creo que somos un poco masoquistas. A parte de penurias físicas, el equipo va muy bien, parece que mantendremos la categoría que me parece que es tercera división.
El fin de semana pasado, cómo no, ¡otra barbacoa! Esta vez era para inaugurar la casa que se ha comprado un compañero del trabajo. Yo estaba molido, con lo que después de comer me eché una siesta para disfrute del personal. Parece que la siesta confirmó a los ingleses que en Barcelona lo hace todo el mundo y a todas horas pero, me pregunto, ¿Qué es un fin de semana sin una siesta? Es que estos tíos no saben lo que es bueno. Al final, después de media hora de dormir vimos una película, “Saw”. Os la recomiendo. Es un poco asquerosilla en algunos puntos, pero si no tenéis reparos, es una trama muy buena de intriga y suspense. Aunque digan que es de terror, la verdad es que no da mucho miedo, pero es muy buena.
Tengo muchas ganas de ir a Barcelona el viernes 23 y celebrar mi cumpleaños allí. Esta vez me quedaré una semana, hasta el sábado, por lo que tendré tiempo de ver a todo el mundo. O sea que esta vez espero veros a todos, aunque no tengáis ganas, porqué yo si que las tengo! Y, si os portáis bien, quizás me pongo el Kilt … deu meu lo que acabo de escribir. Si el Jordi o el Marc leen esto, no me escapo de llevarlo!
Llegamos por la noche a Newark, pueblecito de origen de Carrie. Tiempo suficiente para una ducha, preparar la mochila e ir cagando leches al festival de Leeds, que está a una hora de Newark. A la una de la madrugada llegábamos al terreno de acampada del festival. Coge la tienda de campaña, encuentra un espacio e intenta plantar la tienda bajo la tenue lumbre del mechero … un infierno!! Pero eso si, te ríes un huevo. Acabamos de acampar a las dos y media y caímos derrotados en el lecho hecho de helechos –¡toma aliteración!
El viernes nos levantamos hacia las once y empezamos el día bien o sea, con una siesta. A la una del mediodía ya estábamos preparados para investigar el apasionante mundo festivalero. Lo primero fue ir a canjear la entrada por la pulserilla de rigor. Ahí perdí mi identidad única y me convertí en el espectador 47.383, acompañado por la espectacular espectadora 47.400. La primera impresión que tuve del festival es que estaba organizado de puta madre. Creo que al final hubo más de 200 mil personas, según la organización y 300 según fuentes policiales, pero todo estaba dimensionado correctamente. Se nota que tienen experiencia y saber hacer. Estaba lleno de sitios de comida, tenderetes y diversos espacios de ocio variados. La gente, como siempre, variopinta y estrafalaria, cuanto más raros eran, más alto apuntaba su barbilla. No podía dejar de mirar a toda la gente. A diferencia de los festivales a los que he asistido anteriormente –Dr. Music y Benicàssim, había gente mayor y niños! Familias enteras disfrutando de la música con el padre vestido de Ozzy Osbourne y la madre de hippy, todo un espectáculo. Respecto al festival en si, ese día vi a diversos grupos, entre ellos Iggy & the stooges, Incubus, Marilyn Manson y Iron Maiden. Iggy, en su tónica habitual, con su cuerpo de 60 años que parece que no se le va acabar nunca la marcha. Al menos en este concierto no se corto ni un pelo, como siempre, ni una vena, como raramente. Incubus, pasable, como dirían aquí, no es mi taza de te y tampoco me mostraron nada que me impresionase. Marilyn Manson, lo describiré en dos palabras: im presionante. No conocía mucho su música y tampoco me gusta mucho, pero tienen un directo increíble. No pude dejar de mirar y de disfrutar durante la hora que se pasearon por el escenario. Si tenéis la oportunidad de verlos en directo, no os los perdáis porque pasaréis un buen rato. Finalmente Iron Maiden dio el toque clásico a la jornada. Desde mi modesta opinión no destilan tanto poder ni presencia como MM, pero arrastran una cantidad de fans que hace que sea toda un experiencia verlos. Me gustó verlos, pero no pagaría por verlos de nuevo. Al finalizar el concierto todo se paro de repente y un río interminable de gente empezó a desfilar hacia sus respectivas tiendas, ya fuese para dormir o para festejar. En mi caso, estaba derrotado y nuevamente caí en mi lecho hecho de helechos, redondo. Por cierto, ese día de concierto, llevé con orgullo mi Kilt.
El sábado me levanté y lo sabía, ese sería mi día, los Pixies tocaban esa noche y nada podía ir mal. Empezamos muy bien, con una siesta y a las once ya estábamos preparados para festivalear. Me puse la camisa de Naranjito y pensé, si hay algún otro español, me reconoce seguro. Llegamos al festival y Carrie decidió montar en una atracción y yo, debido a mi tendencia a marearme, decidí no probar. Era una estructura en forma de esfera hecha a base de barras de hierro, como las carlingas interiores de los coches de rallies. En esa esfera se colocaban dos persona, en ese caso la espectadora 47.400 y un personajillo –al que le faltaba un diente- que se subió con ella. Una vez en la esfera, dos cuerdas elásticas que lo atan a dos palos increíblemente altos, se empiezan a tensar, más y más y más y más, has que de repente …. Chiuuuuuuuuuuuuuu. La esfera sale disparada hacia arriba mucho más arriba que los palos que aguantan las cuerdas a ojo de buen cubero no se cuantos metros serían, pero a ojo de mal cubero –o sea, el mío- unos 50 metros de altura. Era espectacular. Después de rebotar cinco o seis veces, la esfera descendió saliendo de ella Carrie con adrenalina destilando por todo su cuerpo y el típico tembleque-after-dragon-khan. Decidimos ir a comer algo y mientras esperaba a que 47.400 se comprase una jacket potato –traducción literal patata con chaqueta; traducción real, Patata rellena-, de repente oigo: ‘Naranjito’. Collons, pienso, ya esta, otro refugiado en tierra de hombres pálidos. Miro alrededor y veo una cara morena y sonriente de uno de los que servían comida:
Hola! … Hola. ¿Qué tal? … Bien. ¿Qué haces por aquí!? … Pues currando un poco. ¿Y tu? … He venido a ver el festival … (un cuarto de hora más tarde, después de conocer a otra chica de Barcelona que trabajaba ahí y de saber que vivían en Londres) … bueno, que vaya bien el trabajo … que vaya bien el festival. Oye! ¿Seguro que no quieres nada para comer? … bueno si insistes ponme un trozo de pizza. Cuanto es? … Nada hombre, a la salud de Naranjito … Gracias!
Que suerte, comida gratis! Después de zamparme la pizza decidí ir a por un café al cual, como un caballero invité a Carrie –además el la pizza me había salido gratis. Llego al tenderete de cafés, pido los cafés y la chica que trabajaba ahí me pone dos pastelitos –esté diálogo está traducido del inglés:
Toma estos pastelitos para acompañar el café … Hombre, gracias. ¿Es una promoción? … No, pero pareces un tío simpático y he decidido regalártelos … ¡Ostras, muchas gracias! … ¡De nada y disfruta del festival!
Collons, que suerte la mía. Ya os podéis imaginar que estaba de muy buen humor. La Carrie no se lo podía creer. Ya sabía yo que ese era mi día. Una vez comidos, decidimos sentarnos a escuchar al grupo que estaba tocando, de cuyo nombre no puedo acordarme. Estaba yo de cuclillas bailando o más bien haciendo el tonto cuando dos chicas llegan y me dicen:
Estábamos mirándote desde allá –señalan un lugar indeterminado entre el gentío- y no ha gustado mucho como bailas. Por lo tanto hemos decidido regalaros a ti y a tu amiga –Carrie a.k.a. 47.400- un par de cervezas … ¡Ostras, gracias! ¿Dónde está el truco? … No hay truco, simplemente nos gusta como bailas … Bueno, gracias, ojala hubiese más gente como vosotras, a la que le gustase como bailo!
No me lo podía creer. De todas maneras, sabiendo lo que pasa en Inglaterra, decidí desechar las cervezas sin beberlas. Básicamente, aquí hay gente que pone algunas drogas en las bebidas de los demás. Normalmente son tíos que lo hacen para que una mujer esté atontada y puedan beneficiársela. No parecían malas chicas, pero decidí no tentar mi suerte que tan buenos resultados me había dado hasta el momento. O sea que continuamos escuchando a grupos de música, hasta que llegó el primer plato fuerte del día, los Killers. Estuvo bien, pero son un grupo nuevo con un solo hit “Somebody told me”. Me gusta mucho la canción, pero aparte de ésta, no tenían mucho más. O sea que de plato fuerte, paso a ensaladita de entrada. Finalmente llegó el ansiado momento del entrecot, con patatas y guarnición: ¡Los Pixies! Que pasada. Estuve extasiado durante la hora y media de concierto. Llamé a Marck para que disfrutase del concierto por vía telefónica, salté, grité y bailé hasta extenuarme … no tengo palabras para describirlo, simplemente ha sido el mejor concierto de mi vida. Una vez terminado, literalmente floté hasta la tienda dónde, después de una agradable charla con 47.400, caí dulcemente en los brazos de Morfeo –el dios, no el tío feo de Matrix.
El siguiente día …no, espera, el mismo día más tarde, de madrugada … bueno si, el siguiente día … no, el mismo … técnicamente es el siguiente día … mira, déjate de collonadas, eran las tres de la madrugada! El caso es que me levanté y había una pareja discutiendo. Vaya tío cabrón, parecía que me estuviese gritando a mi a la oreja. Como tenían un acento escocés y estaban borrachos poco entendí, pero si no hubiese estado tan cansado, me habría levantado y les habría quemado la tienda … Puedo aguantar a gente de fiesta ya que normalmente hacen tonterías y te ríes, pero gente discutiendo es muy, pero que muy molesto. Al final, en un silencio tenso –supongo-, conseguí quedarme dormido y espero que roncase como un campeón y no les dejase dormir.
El siguiente día … déjame ver fuera de la tienda … si, era por la mañana y en vez de cantar los pajaritos había música a toda castaña, como todas las mañanas. Nos levantamos tarde, nos lavamos lo mejor que pudimos y fuimos a la aventura de nuevo. Durante el día no pasó nada especial, comimos, bebimos, bailamos, nos relajamos escuchando música y tuvimos una memorable batalla con pistolas de agua que nos regalaron. ¡Ah! ¡Si! Fuimos a ver a unos cómicos. Se ve que había un escenario para humoristas en plan el club de la comedia. No estuvo mal, pero me perdí de la misa la mitad y no tenía tiempo de reírme, no fuese que me perdiese el siguiente chiste … ¡Buff! Menuda tensión. Una vez pasado el estrés nos dirigimos al escenario principal para ver a unos grupos que nos interesaban. En primer lugar Dinosaur Jr. Que decepción. Me esperaba más de ellos. Tengo un par de discos, pero el concierto fue muy, pero que muy flojo. Después, The Charlatans. La música estuvo bien aunque tampoco tenían mucha gracia en el escenario. El tío cachondo saco a dos críos que se pusieron a bailar en el escenario. La peña, cómo no, se puso a seguirles las gracias a las criaturillas. Ya os podéis imaginar, un chaval de 6 años que cuando hace algo recibe el apoyo de cuarenta mil personas. El enano debía flipar. Finalmente, para acabar el festival quedaban las actuaciones de Kings of Leon y Foo Fighters. Los primeros fueron pasables, pero su música no me gusta demasiado o sea que no los disfruté mucho. Foo fighters … al principio no estaba muy por el tema, pero son una pasada! ¡Tienen una marcha increíble! La gente, entre ellos yo, se volvió loca. Venga a dar brincos y cabriolas. Fue muy divertido, un memorable concierto para acabar un excelente festival.
Después de un par de cervezas, exprimiendo lo que quedaba del festival, volvimos a la tienda. Una vez allí, nos dispusimos a dormir y empezamos a oír mucha gente gritando y corriendo. Pensé que la peña estaba desbarrando y pasándoselo bien, o sea que no le di mucha importancia. Menuda sorpresa, porque leí en el periódico el otro día que hubo disturbios festivaleros. Gente robando cerveza, haciendo hogueras en plan Sioux y toda una serie de gamberrismos añadidos. Se ve que es bastante frecuente en el festival de Leeds, otra medalla de oro para la cultura inglesa!
Y hasta aquí llegan mis aventuras en el festival de Leeds. ¡Por cierto! Si queréis echarle un vistazo a la web oficial del festival, aquí la tenéis: http://www.leedsfestival.com/.
¡Que gran país! Donde los hombres llevan falda y tocan la gaita. Donde creen que una criatura prehistórica vive en un lago que no daría ni para alimentar a un hipopótamo adulto. Donde llueve un minuto para dar paso a un sol radiante al minuto siguiente. En definitiva, esta amalgama de singularidades no impiden que sea un país precioso con una gente encantadora.
Llegamos ahí el sábado por la mañana. Al salir del aeropuerto, como turista acomodado en que me estoy convirtiendo, quería coger un taxi. Con la maleta y sin saber muy bien a dónde iba, prefería comodidad. Sin comerlo ni beberlo acabamos en frente de la estación de autobús, tan sólo salir de la Terminal. Miramos el mapa … bien, la casa de nuestros amigos esta cerca de la última parada. Miramos el precio … bien, sólo tres pounds. Nos miramos … vale, vamos a coger el autobús. Tras 25 minutos de trayecto y varias paradas en la que nos reímos ya que la televisión del autobús estaba rodeado por tela escocesa -nombre técnico en inglés tartan- o sea, totalmente integrado. Al llegar a la ciudad fuimos a casa de Kelly que es una amiga de Carrie que vive en Edinburgh con Lyndsay, su compañero sentimental –¡toma palabreja de salsa rosa! Nos instalamos en la casa y fuimos a la aventura de visitar la ciudad. Como teníamos mucha hambre, fuimos a un pub donde degustamos la típica comida inglesa cocinada por escoceses. No estuvo mal, más de los mismo, pobre sabor para un paladar catalán. Por la tarde paseamos por Edinburgh y disfrutamos del festival de la ciudad. Yo no tenía ni idea, pero cada agosto se celebra un festival en la ciudad. Debe ser como el festival de Tárrega pero … más grande. Hay muchos espectáculos callejeros, tenderetes y los teatros están repletos de obras de primer nivel. Según dicen, están al nivel de las obras de Londres. Como no tenía tiempo, no vi ninguna, pero paseé por la ciudad que es preciosa y disfruté viendo a gente de todo tipo. En este primer día no conseguí comprar un Kilt –véase faldita escocesa.
El domingo nos pusimos en marcha sobre el mediodía, disfrutando del relax de nuestro segundo día de vacaciones. Básicamente pasamos el día con Kelly y Lyndsay. Fue un día muy agradable en el que estuve completamente relajado leyendo, paseando y charlando. Por la noche fuimos a un pub a tomar algo y después a cenar a un restaurante Tailandés. Con mi gran cultura culinaria, ni puta idea de que cocinaban, no se vosotros, pero para que os hagáis a la idea es como un chino pero no tan cutre. O sea que me chupé los dedos. Además la compañía fue muy agradable y me reí muchísimo, sobretodo después que fuimos a su casa y estaban los hijos de Lyndsay, cuatro, si cuatro, yo me pregunté si sería escocés o un conejo. Por la noche llegaban mi madre y mi tía Pepa –si, si, li donarem un tall- y las fuimos a buscar a la parada del autobús ya que, después de nuestra agradable experiencia de transporte urbano, se lo recomendamos. Estuvo de coña porque el Lyndsay es el director de una compañía que tiene un piso de empresa y nos lo ofreció para pasar la noche. Un piso de puta madre en una zona que están reformando de la ciudad –parecida a Nova Icaria en Barcelona. En este segundo día, tampoco conseguí mi Kilt, pero perseveraba en mi misión.
El lunes nos pusimos en marcha. Lo primero, alquilar un automóvil. Problemón! Fuimos a tres agencias y al final conseguimos un Ford Focus, pero con el festival de Edinburgh, la cosa estaba chunga. Una vez en el coche y desayunados, pusimos rumbo a Stirling. ¿Qué tiene de especial? Bueno, ¿por dónde empiezo? … Lo primero que visitamos fue el monumento de William Wallace –Mel Gibson en Braveheart. Una torre de un montón de escaleras, que me subí hasta arriba, donde en cada piso había una mini exposición sobre diversas cosas: William Wallace –gran luchador por la independencia de escocia-, sobre gente famosa escocesa –James Watt, Ian Fleming, Graham Bell y Arthur Conan Doyle entre otros- y sobre la construcción del monumento. Al llegar arriba … un paisaje precioso. ¡Mención especial a las dos gorditas que se quedaron abajo bebiendo un te! Después visitamos una cárcel donde se opusieron en práctica métodos más humanitarios para los presos … un poco rollo pero había un guía guasón que me hizo reír un rato. Intentamos visitar el castillo pero cuando llegamos ya había cerrado, o sea que buscamos un hotel siguiendo nuestra ruta hacia el norte, concretamente Inverness. Tercer día sin conseguir mi Kilt, pero mi ánimo continuaba sin decaer.
El martes nos levantamos pronto ya que teníamos un buen trecho hasta llegar al norte. Una vez hubimos zampado un ‘fully scottish’ –¡desayuno de la ostia!-, nos pusimos en marcha. Pasamos por una destilería de güisqui y decidimos pararnos. Hicimos la obligada visita por las instalaciones que no estuvo mal y después nos dieron un traguillo de güisqui. No soy un gran fan de este licor, pero me gusto, aunque a las once de la mañana no entra muy bien que digamos. A una viejecita casi le da un pasmo después de beberse el vasito que nos daban. A mi me dejo calentito para el resto del día. Hacia la una llegamos a Inverness. ¡Collons! ¡Que paisaje! Bosques y lagos para dar y regalar. Rápidamente cogimos un barquito que nos hizo un tour por el Lago Ness, dónde no vimos al monstruito, pero habiéndolo visto unas cien personas en cien años, tampoco tenía mucha esperanza. Después visitamos un museo que tienen para explicar todos los hechos de Nessie, me convencí aun más de que ni de coña existe. Mi madre, en su inagotable fantasía sigue creyendo en ella. Si, me enteré de que el monstruo es femenino … a saber cómo lo han determinado, estoy pensando en cambiar mi carrera por sexador de monstruos. ¡Seguro que se cobra una pasta! Tuvimos muchos problemas para encontrar hotel y al final, pese a la reticencia de las ancianitas- tuvimos que dormir en un B&B –Bed and breakfast. Estaba muy bien aunque las habitaciones eran como cajitas de cerillas. Mi madre hizo muy buenas migas con la propietaria que incluso le enseñó las fotos de la boda de su hija. Por mala suerte Carrie, la tía Pepa y yo, no pudimos disfrutar de la sesión porqué nos estábamos lavando los dientes. Por cuarto día el Kilt se me escapaba, pero lo sentía cerca … muy cerca.
El jueves nos levantamos temprano, hacia las ocho para poder visitar un lago antes de volver a Edinburgh. El lago en cuestión se llamava loch Katrin –si, si, como el huracán de Nueva Orleáns. Nanos ... ¡Maquíssim! Casi era comparable a nuestro precioso pantà de San Maurici, pero la terra es la terra y me quedo con lo nuestro. Una vez visto el lago, volvimos a la capital. Ahí, devolvimos el coche, comimos y, tras una fugaz visitas a la ciudad, Carrie y yo cogimos la maleta para ir al festival de Leeds … eso, amigos mios, merece otro post completo!
Por cierto:
1.- Comí Hagis, que es la típica comida escocesa hecha a base de tripas de oveja fritas. Muy bueno, pero los ingleses, lo consideran asqueroso. No saben lo que se pierden.
2.- Mientras escribo este post llevo puesto mi kilt. Si me viera la familia Borrell, creo que las carcajadas darían la vuelta al mundo. Habiendo hecho un viaje a Escocia no he podido aguantar la tentación de ir a trabajar en kilt. Estupendo nanos!
Esta tarde me voy de merecidas mini vacaciones! El plan, coger el coche para ir a Nottingham de dónde es originaria Carrie. Allí dormiremos en casa de unos amigos. El sábado por la mañana cogeremos el avión para ir a Edimburgo. Estaremos cinco días viajando por las tierras de Connor McLeod, haremos una visita a Nessie para que nos firme un autógrafo y veremos singularidades de la tierra en que los hombre llevan faldas y tocan la gaita (serán sopla gaitas!). Ya os explicaré porqué estoy seguro de que allí encuentro más curiosidades que en Inglaterra, allí son más brutos.
Bueno, lo dicho, que no estaré conectado al mundo, pero si queréis dejar un mensaje, hacedlo después de la señal ….
biiiiiiiiiiiiiiip
Me voy a tomar un poco más de tiempo e intentaré escribir este post correctamente. Estuve pensando sobre el comentario que depositó un anónimo –Perruzo- y creo que debo hacer un esfuerzo para cuidar un poco la ortografía y la gramática. De todas formas, cuando escriba un libro lo llamaré para que realice la corrección, ya que parece ser su hobby y yo lo necesitaré.
Proclamo.
En general voy a mantenerme al margen de los comentarios que realice la gente en mi blog, pero me entusiasma que se planteen discusiones de cualquier tipo y tono. No voy a moderar ningún diálogo.
He dicho.
Parece que se han solucionado mis problemas de acceso al dinero que me gano con el sudor de mi frente. Tras perder la cartera, no tenía tarjetas, no podía ir a mi banco a sacar dinero, con lo que tenía que depender de los préstamos de mis amigos ingleses. Ahora ya tengo una cuenta bancaria en el Reino Unido que he utilizado para realizar una transferencia desde mi cuenta en Barcelona. Una vez saneada mi situación económica, ya puedo empezar a pensar en el pequeño HP …
No puedo resistir mencionar la gran serie “Drawn together”. Un amigo, Kieron, se ha descargado todos los capítulos de la primera temporada –no se si va ha haber más- y son geniales. Cada día, al llegar a la oficina, me encuentro un link para el episodio diario, una gran dosis de buen humor para comenzar con buen pié la jornada laboral. Ya he visto dos y no puedo esperar a ver los seis restantes. Por otra parte, para los amantes de los cortos, no os perdáis esta web de cortos. Cientos de cortos de los que me he descargado unos cuantos y no están nada mal. Durante los próximos posts haré referencia a cortos en particular.
No podía acabar este post sin comentar la gran actuación blaugrana del fin de semana. El fútbol llevado a su máxima expresión! Que delicia de partido! Una segunda parte bordada. Una defensa infranqueable, un medio del campo cerebral y una delantera contundente. Lo único negativo del partido es que hice una apuesta en una casa de apuestas –claro, no la voy a hacer en una casa de putas. Total, que en la apuesta dije que el Barça ganaría por 3 a 1, ya que confiaba en que la bestia negra del año pasado marcase al menos un gol, pero parece que la bestia ha perdido fuelle. Una lástima porqué perdí 90 libras … fortunón!
Bueno, no podré escribir durante la próxima semana ya que me voy a escocia a comprarme una falda y disfrutar de la lluvia! De todas maneras, cuando vuelva espero deleitaros con tremendas aventuras sobre lagartos de los lagos y castillos encantados. Hasta entonces un abrazo a todos!
Curiosidad:
- Siempre que vas a realizar cualquier tipo de viaje, en Barcelona solemos decir: “Buen viaje!”. En Inglaterra dicen “Have a save journey”, que quiere decir que tengas un viaje seguro … es un pequeño detalle que dice mucho sobre la cultura inglesa. Paranoia absoluta por la seguridad. El otro día vi una encuesta por la televisión en la que preguntaban si estaba bien que la policía disparase a matar, después de la gran cagada que cometieron con el chaval brasileño. Pues el resultado me sorprendió en sobremanera, un 87% de la gente estaba de acuerdo y pensaban que si el chaval se escapó es porqué tenía algo que esconder. Dónde vamos a ir a parar? A este ritmo me tendré que plantear si debo seguir aquí, no sea que me maten por no dejar propina en un bar! Lo dicho, con esta mentalidad no me extraña que deseen un viaje seguro …
